Palacio de Topkapı
El Diamante del Cucharero expuesto en el Tesoro Imperial, rodeado por dos hileras de diamantes más pequeños.
Tesoro

El Diamante del Cucharero (Kaşıkçı Elması)

Ochenta y seis quilates, talla en pera, montado en plata y rodeado por una doble hilera de cuarenta y nueve piedras menores: uno de los mayores diamantes expuestos al público en el mundo.

El Diamante del Cucharero es uno de los tesoros más famosos del Tesoro Imperial del Palacio de Topkapı. Es un diamante de 86 quilates con talla en pera, montado en plata y rodeado por una doble hilera de 49 diamantes menores. Su brillo y su tamaño lo convierten en uno de los mayores y más llamativos diamantes expuestos al público en el mundo. Se muestra en una vitrina propia, con iluminación especial, en la sección del Tesoro del tercer patio.

Descripción física

Peso: unos 86 quilates

Forma: de pera o de gota

Montura: engaste de plata con 49 diamantes de talla brillante dispuestos en dos hileras

Aspecto: se dice que la gran piedra central parece «una luna llena que ilumina un cielo claro entre las estrellas» por los diamantes menores que la rodean

Contexto histórico

A diferencia de otros grandes diamantes como el Koh-i-Noor o el Hope, el Diamante del Cucharero no tiene una historia de propiedad temprana documentada con seguridad. Los registros del palacio mencionan que ya en tiempos del sultán Mehmed IV (r. 1648-1687) existía un gran diamante en el tesoro otomano. La montura actual, con las piedras menores alrededor, suele atribuirse a comienzos del siglo XIX, probablemente al reinado de Mahmud II (r. 1808-1839).

Cómo entró originalmente el diamante en posesión otomana sigue siendo incierto. Los historiadores coinciden en que las historias populares son casi con seguridad legendarias y no factuales, y en que el verdadero camino de la piedra hasta el tesoro continúa siendo un misterio.

La leyenda y el misterio

La fama del diamante se apoya en buena medida en las coloridas leyendas que crecieron a su alrededor. La más difundida cuenta, a grandes rasgos, lo siguiente:

A mediados o finales del siglo XVII, un hombre pobre paseaba cerca del barrio de Eğrikapı, en Estambul. Entre los desechos de la orilla o en un montón de basura encontró una piedra grande y extrañamente brillante. Sin comprender su valor, la llevó consigo un tiempo y acabó entregándosela a un cucharero a cambio de tres cucharas de madera.

El cucharero, sospechando que la piedra podía valer algo, la llevó a un joyero. Este reconoció un diamante de tamaño y calidad extraordinarios. La noticia llegó finalmente al palacio. El diamante se adquirió para el tesoro imperial, se talló hasta su forma actual de pera y recibió el nombre de «Diamante del Cucharero» por el humilde artesano que lo tuvo primero.

Existen variantes del relato: en algunas el hallador es un basurero; en otras el propio cucharero se convierte en la figura central; en otras el diamante pasa por varios joyeros antes de llegar al palacio.

Una segunda leyenda, más tardía, vincula la piedra con Europa y la India. Según esta versión, un oficial francés llamado Pigot adquirió un gran diamante en la India en la década de 1770. Más tarde apareció en una subasta de París, se asoció brevemente con Letizia Ramolino, la madre de Napoleón, y acabó comprado por un agente del poderoso gobernador otomano albanés Tepedelenli Ali Bajá. Tras la ejecución de Ali Bajá en 1822, sus bienes, incluido el diamante, fueron confiscados por el gobierno central y pasaron al tesoro imperial.

La investigación moderna ha puesto en duda ambas historias. El peso del conocido Diamante Pigot no coincide con el del Cucharero, y no se ha encontrado ningún documento otomano de la época que rastree con certeza la llegada de la piedra. El propio nombre «Kaşıkçı», cucharero, podría aludir simplemente a la forma de pera de la talla, parecida al cuenco de una cuchara, y no a ningún artesano real.

Importancia

El Diamante del Cucharero es importante por varias razones:

Es uno de los mayores diamantes en exposición pública permanente.

Representa el misterio y el romanticismo que suelen rodear a las grandes gemas: gente corriente que encuentra una fortuna extraordinaria, el paso repentino de la riqueza de la calle al palacio y la fuerza duradera de la leyenda.

Junto con la daga de Topkapı, es el objeto que más visitantes buscan expresamente en el Tesoro Imperial.

Muestra cómo la tradición oral y el folclore pueden llegar a ser más famosos que el escaso registro documental.

En suma, el Diamante del Cucharero sigue siendo a la vez un tesoro espectacular y un enigma histórico sin resolver. Puede que su verdadero origen nunca se sepa con certeza, lo que no hace sino aumentar su atractivo. Hoy la piedra descansa en el Palacio de Topkapı como un recordatorio brillante de que algunos de los mayores tesoros llevan consigo historias tan cautivadoras como las propias gemas.

De la página al palacio

Leer sobre la historia es solo el principio. Reserva tu visita y recorre los mismos corredores que los sultanes.